Anacreonte
DOS POEMAS
LA DE LESBOS
Otra vez su pelota color púrpura
me arroja el rubio Eros
y me invita a jugar con una niña
que calza unas sandalias de colores.
Pero ella--que es de Lesbos la de las nobles calles--
cuando ve mi pelambre, ya blanca, la desprecia
y entreabre su boca en pos de otra.
INDÓMITA
¿Por qué, potrilla tracia
me observas de reojo
y me huyes, implacable,
creyendo que no soy
experto en nada útil?
Pues sabe que hábilmente
el freno te pondría
y tomando tus riendas
doblarias conmigo
las lindes del estadio.
Ahora paces en prados
brincas con ligereza
retozona; no tienes
ningún jinete diestro
que a tus lomos se suba
EROS
EROS
De nuevo me partió Eros con enorme mazo,

cual un herrero, y en el tempestuoso torrente me templó.
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